El Sanatorio de Agramonte: Una historia de fantasmas

El 30 de septiembre de 1978 se cerrarían para siempre las puertas del conocido Sanatorio de Agramonte. Un lugar que presumía tener un misterio sempiterno. Si hay en España un enclave que atrapa por su historia y sus leyendas de espectros que aparecen por sus pasillos, ese es sin duda este hospital abandonado. De tal manera, ha logrado captar la atención de los investigadores paranormales y de los amantes del urbex. Un enigmático enclave situado en la provincia de Zaragoza que se ha convertido en un auténtico icono dentro del mundo del misterio. En este artículo también podrás encontrar nuestra investigación paranormal en el lugar y una serie de fotos antiguas de cuando todavía albergaba vida. 

Reportaje de investigación realizado en el sanatorio abandonado de Agramonte

La historia del sanatorio de Agramonte

Un edificio tosco. Largos pasillos recorren las entrañas del antiguo sanatorio y que algunos lo definen como uno de los lugares más encantados de toda España. El dolor, el martirio y la muerte eran los escenarios típicos vividos en Agramonte durante las etapas finales de su actividad y que son todavía perceptibles en el ambiente cuando accedes a su interior. Unos sucesos que al parecer, habrían impregnado la lúgubre atmósfera que es perceptible ya desde la distancia y que se convierte en una densa masa que recae sobre los hombros de quienes se atreven a cruzar el umbral de su puerta.

Son muchos los sucesos extraños que se cuentan sobre Agramonte. Testimonios de quienes han acudido a un enclave que alberga un pasado difícil de ignorar. Para conocer el porqué ocurren los sucesos es preciso, muchas veces, echar la vista atrás hasta donde alcance la memoria.

Para ello, tenemos que viajar hasta la España de principio de los años 30, durante la Segunda República. Es aquí cuando comienza a fraguarse el proyecto que pretendía alzar los muros de aquel edificio que se situaría a las faldas del Mocayo, en Zaragoza. Un proyecto ambicioso con el fin de dar un fuerte impulso a toda aquella zona, pues en 1927, había sido declarado mediante un Real Decreto como Sitio Natural de Interés Nacional. Un paraje emblemático que contaría con un hotel y con albergues escolares.

Pocos años después de declararse como tal aquella zona, comenzó la elaboración del proyecto que convertiría a Agramonte en un hotel. La idea era que contara con agua corriente, luz, baños y calefacción propios. No obstante, España se encontraba en una situación social complicada y en 1936 estallaría la Guerra Civil que dejaría paralizadas las labores del proyecto hotelero. No obstante, Agramonte seguirá estando presente y se retomaría la construcción del edificio a pocos meses de terminar la contienda en 1939. Sin embargo, no sólo las consecuencias de la guerra estaban afectando a la población española, sino que había algo más: la tuberculosis. Por ello, la idea inicial de construir un hotel fue reformulada y se iniciaría un nuevo proyecto. De tal manera, en 1938, y en manos del General Martínez Anido, Agramonte se convertiría en un sanatorio anti tuberculosos, pues aquella enfermedad estaba cobrándose vidas por cada rincón de España.

La masificación de la población en las ciudades contribuyó a la expansión de esta dolencia de una manera más rápida, lo que obligó a construir varios sanatorios que albergaran este tipo de enfermos. Apartados de la urbe y viviendo en condiciones más tranquilas en medio de la naturaleza, se pensaba que ayudaría a que la enfermedad no se propagase y se produjera así, una mejora en la calidad de vida de los pacientes para que éstos tuvieran una más pronta recuperación.

En un primer momento, el sanatorio únicamente acogía a mujeres y niños tuberculosos que no podían costearse el tratamiento, pues por aquel entonces la Seguridad Social no cubría los costes asociados a esta afección. Más tarde, también se iniciaría la acogida a pacientes hombres aquejados por tuberculosis. Todo ello contribuyó a que tuviera que ser ampliado el edificio, pues el espacio comenzaba a ser reducido. Ello es visible en los suelos, pues mientras que la parte más antigua de la recepción dispone de suelos de mármol, las nuevas ampliaciones fueron construidas con materiales mucho más humildes.

Los enfermos realizaban diariamente sus terapias al aire libre, pues aquel ambiente puro de las montañas era favorecedor y junto con otros tratamientos médicos, muchos pacientes lograban recuperarse y abandonar Agramonte para volver a su hogar y a su vida rutinaria. No obstante, y aunque fue inicialmente empleado para las víctimas de la Guerra Civil, cerca del enclave todavía puede visitarse un pequeño cementerio donde algunos pacientes quedarían sepultados tras perder la vida a causa de su enfermedad y que por causas económicas principalmente, no podían darle sepultura sus familiares en otro luga. Nichos, que en algún momento de la historia, serían también profanados.

Durante sus más de 40 años de actividad, los pacientes trataron de llevar una vida lo más normal posible. Para ello, en el sanatorio se disponía de salas habilitadas para la confección de prendas de vestir, incluso también de un teatro. Se buscó que el ambiente fuera lo más relajado posible y que su estancia fuera lo más cómoda, pues eran largos los meses para aquellos pacientes lejos de su familia y hogar.

Finalmente, el sanatorio cerró sus puertas el 30 de septiembre de 1978, pues la tuberculosis pasaría a ser cubierta por la Seguridad Social, quedando desde entonces en un absoluto abandono.

La leyenda del sanatorio: fenómenos paranormales y fantasmas entre sus paredes

Los antiguos sanatorios despiertan una quietud interior que pocos lugares son capaces de igualar. Irrumpir en las entrañas de hospitales hacen que intuyamos inconscientemente todo el dolor y sufrimiento que han podido presenciar aquellos pasillos y habitaciones por los que deambulan sus actuales visitantes en busca de alguna respuesta a preguntas lanzadas al aire, aun cuando incluso no conozcamos la historia. 

Son innumerables los testimonios que hablan de extrañas apariciones y otros fenómenos paranormales que han hecho del enclave una parada obligatoria para aquellos que son amantes del misterio. Una fama que ha dado lugar también a la atracción de grupos de personas que han cometido grandes actos vandálicos y han dejado el sanatorio en un funesto estado. Pese a ello, Agramonte sigue manteniendo vivo su halo arcano manteniéndolo presente desde hace décadas. Los que se atreven a recorrer aquellas estancias, que todavía mantienen su potente historia y leyenda, en busca de respuestas, son conscientes de que la fama del enclave no es algo nimio.

Muchos son los grupos que han dedicado parte de su tiempo a investigar en enclave desde una perspectiva paranormal. Grupos que han cruzado el umbral de este enigmático enclave para intentar obtener respuesta a sus preguntas. Uno de ellos hemos sido nosotros, Grupo Zero Investigación, queriendo compartir con vosotros nuestra experiencia allí vivida. 

Sed bienvenidos al otro lado. Esto es… Grupo Zero Investigación.

Archivo histórico de fotografías del sanatorio de Agramonte

A continuación os dejamos una recopilación de imágenes antiguas.

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